Yuro
La nieve acompañaba a la noche de este lugar, el palacio estaba como quería sin demasiados guardias, el frío haría que uno pensara 2 veces el tomar el turno nocturno sin embargo…
-Por que hace tanto FRIOOOOO….- al instante tape mi boca, ser cauteloso no estaba de más, lo que se necesite para poder llegar a mi destino, llegar a ella.
Espero a que el grupo termine su ronda en esa sección, cuando lo hacen me aproximo a la pared del castillo y hurgando en sus espacios encontré la piedra que sacaba para entrar.
“Como cuando éramos niños” pensé, este lugar nunca fue visto por los demás, era nuestro pequeño secreto para escapar de todo lo que te agobiaba, para poder recibir la frescura de un mundo que te era raro, con cuidado cierro con el bloque para que no me descubran y sigo subiendo.
Durante el camino recuerdo lo que toco hacer, protegerte era mi mas grande trabajo y el ser el primogénito de mi padre me designaba como un guerrero poderoso, digno de llevar el apellido Conner, sin embargo falle…
----Años atrás----
Mientras paseábamos unos bandidos nos acorralaron, llevaban días vigilándonos hasta este momento de descuido.
-Entréganos a la niña muchacho, te pagaremos bien- Decía un corpulento que daba señas de ser el líder.
-De cuanto hablamos- Para todos fue una sorpresa, incluso la princesa estaba petrificada.
Con enfado se acerca de mi con su mano en alto para pegarme, el golpe hizo eco en el lugar, comprendía su dolor.
-A un lado- Apartándola me encaro al líder para terminar nuestra charla -cuanto me darías por ella?-
-JAJAJA, eres listo muchacho, puedes recibir mucho oro por ella- reía a la vez que hacia su mano para atrás.
Sus compañeros me rodearon, 3 sujetos más grandes que yo empuñando sus dagas estaban listos para cualquier acción.
-Si la quieres TOMALAAAA- sujetándola de un brazo la arrojo hacia su cuerpo, con miedo la agarra mientras salto directo hacia el, empuñadura en mano para sacar mi espada.
SWINGGGGG…
Sin mirar el ahora cadáver me acerco a ellos.
-¿crees que pondré precio a ella?- Iba a matarlos cuando un golpe de atrás vino a mi, como pude voltee para ver quien fue, y el terror me domina cuando la princesa con piedra en mano estaba llorando.
-lo siento, tu no debiste involucrarte, lo siento Yuro- la princesa termino su frase, si termino o quiso decir algo mas nunca lo supe ya que perdí la conciencia, cuando desperté fui enjuiciado por perder el valioso tesoro de nuestro reino, la valiosa hija del rey y perdí el respeto del clan Conner, desterrado comencé a buscarte….
-----------------
-Y ahora te encuentro- Todo este tiempo jugaste a ser la victima cuando querías escapar con nuestro mayor enemigo del otro reino, acabaste con tu propio reino y convertiste a todos en esclavos, incluso sonreíste cuando tu padre perdió la cabeza en la guillotina en un acto publico.
-Fuiste lo peor pero lo pagaras- Con sigilo entro a su cuarto que quedaba en lo mas alto del castillo, mi espada aunque oxidada, a sido capaz de derrotar a muchos enemigos en mi camino para poder buscarte, para hallar pistas y encontrar donde dormir, para proteger inocentes en mi camino, ahora su momento llego, el tiempo de dar su verdadero uso esta a punto de ocurrir, camino lentamente a tu cama, cada paso hace que mi corazón se acelere ¿Haré lo correcto? ¿Valdrá la pena todo lo que viví y sacrifique para este momento? Todas mis dudas son despejadas cuando alzo la espada…
-CLARO QUE SI- Junto al grito la espada cae pesadamente en la cama atravesándola, pero no hay sangre para mi preocupación, quito las sabanas para encontrar almohadones y frazadas faltando lo más importante aquí.
-¿Me buscabas?- Esa voz, era ella, cerrando la puerta empieza a caminar hacia mi, mirada lujuriosa que reemplazo los ojos de la inocencia habida alguna vez, inocencia por la que protegí, inocencia y credulidad que solo existía en mi.
-Yuro, espere mucho para poder verte- su mano se poso en mi pecho- fuiste una herramienta muy útil en mi camino-
-¿Herramienta?- Sus palabras me daban ira, ¿nunca aprecio la amistad?.
-Sin ti no hubiese sabido lo que es la libertad y te lo agradezco- se hace para atrás -pero no deseaba jugar a la niña buena, siempre quise poder y papa nunca me lo dio- perdiéndose en las sombras sus ultimas palabras marcaron el inicio de mi pelea-pero el SI-.
Un grito vino y de las sombras salía un sujeto con espada en mano, por la sorpresa logro cortar un poco mi hombro y hacerme hacia atrás.
Celsius
La satisfacción de dar en mi blanco es impresionante, el joven trata de levantarse mientras me acerco a el, con una patada lo tiro al otro extremo del cuarto mientras mi espada se prepara para un golpe que es esquivado hábilmente, momento aprovechado para contraatacar con un golpe hacia arriba.
“El maldito es bueno” Estaba poniéndome en problemas con cada corte, ponía su alma en ello y logro rasguñar mi pecho que empezó a enrojecer.
-¿Sangre?- Mi sangre salía, quien quiera que fuese pagaría alto su insolencia, mis golpes empiezan a aplicar fuerza obligándolo a que caiga poco a poco defendiendo su cabeza con su vieja espada.
Yuro
No ganara, pase mucho para esto. Con fuerzas logro hacer que alce su espada, instante aprovechado para cortar sus pies, el grito de dolor me confirma que lo logre y cae pesadamente al piso, su cara mostraba dolor y cólera.
-Princesa…usted perdió, usted dejo de existir para mi cuando me traiciono- corto el pecho del caído lentamente como una sentencia - usted dejo de ser respetada cuando destruyo su propio pueblo- otro corte a la altura del cuello, para ahora solo es alguien que trata de sobrevivir -perdió su nombre…cuando mato a su padre- a estas alturas el individuo no es mas que cadáver esperando a su compañera.
Me acerco junto a mi espada ensangrentada, ella sonríe irónicamente, ¿pensara que la perdonare? ¿ o estará feliz por la muerte de su amado?.
-Lo que en verdad duele es…- atravieso su estomago mientras se derrumba en mi pecho - que se perdió usted misma en su ambición- termina de caer, su sangre mancho mi ropa “favorita”.
Estaba todo hecho y cuando disponía a irme su voz…
Princesa
-Yuro- las lagrimas me salían solas, el dolor me hacia pedazos -acerca…te, por favor….- su cara mostraba que le dolía mi muerte, no pude comprender que tus miradas eran lo que buscaba, nunca lo notaste y solo me “protegías” .
-¿Princesa?- Su mano aferraba la mía mientras trataba de alzarme un poco, para poder ver su rostro, ¿por que llorabas? ¿no que me odiabas?.
-No mas Yuro… solo Kari…cof cof- empezaba a escupir sangre- cumple mi ultimo deseo, acércate a mi- el sin chistar lo hace y cuando estamos cerca le susurro algo al oído.
Yuro
Cuando me di cuenta fue tarde, la distracción fue usada para incrustarme una daga en el pecho, pero con tan poca fuerza al final de tu vida solo lograste cortar un poco en mi.
-¿Solo…solo eso QUERIAS?- hasta el final ella quería hundirme en sus mentiras, tratando que compartiera el mismo destino, sin reparos suelto su cuerpo y la miro, tan fría, inerte, dormida…para siempre.
-Descansa Kari, cumpliré tu ultima voluntad- usando su daga dibujo una X en la altura de mi pecho, lo siento no puedo morir por ti pero traicione a mi princesa y es lo mas que puedo hacer.
Por odiarte, por desear tu destrucción, usar tantos años de mi vida solo para encontrarte y reclamar mi ansiada venganza, por satisfacerme quemando tus restos junto al castillo, por todo ello llevare tu marca, la marca de la traición.
Me alejo rápido, el cuarto de ella se incendia y a lo lejos contemplo como el resto te acompaña, llévate tu reino junto a ti, a los ilusos que creyeron en ti y también dale descanso a quienes torturaste.
Tan solo muere, yo pagare mi traición en vida hasta mi último momento.
El cielo brilla mostrando en amanecer, mi tiempo se acaba y debo marcharme a buscar una nueva razón de vivir aun cuando la vida misma es una oportunidad para cambiar.
Notas de autor.
Bien este es un nuevo personaje, Yuro pertenece al mundo medieval, este es el segundo mundo que Dark visitara en venganza y era mejor explicar su pasado antes de mostrarlo como sera (un mujeriego que se divierte con las chicas para recargar su espada espiritual) algunos secretos se develaran para todos en ese instante, pero ata entonces suerte.
Dark: Por que en la vida solo hay que seguir adelante pase lo que pase n.n .